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Un acuerdo para sacar a Bogotá Adelante

Bogotanos y bogotanas somos todos los que vivimos en esta ciudad, que nos preocupamos por ella y que la queremos transformar.

Bogotá, nuestra capital, es una ciudad digna de admiración. Su economía es más grande que la de varios países vecinos. Ofrece oportunidades de empleo, progreso, educación a casi ocho millones de bogotanos.

Es una ciudad vibrante, joven, llena de vida, de gente apasionada, diversa y tolerante. Sin embargo, hoy no se avanza como se debería. Sentimos que la inseguridad, los trancones, el desorden y la falta de organización son una constante en todas las clases sociales. Las disputas mantienen la ciudad en un estado de desorden generalizado y de incertidumbre que genera inseguridad.

En todas y cada una de las localidades que he visitado, escucho el mismo reclamo:

Queremos una ciudad organizada.

Queremos que las obras que se hagan, se terminen.

Queremos que las reglas sean claras y para todos.

Queremos un Alcalde que una, no divida. Que sume, no que reste.

A estos reclamos, la respuesta es FIRMEZA , SERENIDAD Y GERENCIA.

Vamos a dejar atrás el pasado de peleas mezquinas, de inacción y falta de claridad.

El Alcalde tiene que ser el líder de la construcción de una nueva sociedad, más igualitaria, más respetuosa de los demás y de las reglas de convivencia.

En fin, el gerente de una sociedad más abierta, menos segregada y más equitativa.

Por estas razones, hoy vengo a comprometerme con todos los bogotanos y bogotanas.

Vengo a comprometerme sobre tres propósitos básicos: tener una sociedad más igualitaria; hacer de la ciudad el entorno ideal para sacar adelante nuestros proyectos y poner al gobierno del lado de la gente.

No son propósitos vagos, ni retóricos. Implican un cambio profundo de nuestra manera de actuar como individuos y como sociedad y de la manera de concebir la acción gubernamental.

Por eso antes que el modelo de ciudad quiero poner de primero el modelo de sociedad que queremos moldear desde la alcaldía, y ese modelo de sociedad será el que oriente cual ciudad proyectamos y que estilo de gobierno iremos a ejecutar.

Una Sociedad más igualitaria, para tener una sociedad más igualitaria tenemos que cambiar la concepción y las prioridades del gasto público; tenemos que adoptar normas de discriminación positiva en favor de sectores poblacionales discriminados;

Si queremos una verdadera igualdad tenemos que reconocer las diferencias y que respetar a todas y todos lo bogotanos.

El propósito de la igualdad nos obliga a desterrar toda forma de discriminación.

Una sociedad igualitaria es una sociedad respetuosa, que cumpla con las reglas; una sociedad con oportunidades mejor distribuidas, donde la educación pública, la educación ofrecida por el Distrito tenga progresivamente niveles de calidad equivalentes a la educación privada, para que la educación sea un igualador; una sociedad en la que buscar un trabajo no sea objeto de palancas ni de privilegios, una sociedad que genere inclusión positiva a poblaciones hoy discriminadas; donde las etnias, las víctimas, las personas con discapacidad, las mujeres sean respetadas y reconocidas para que la igualdad sea una realidad en la vida cotidiana; una sociedad que no discrimina por razones de género, de creencia religiosa o de orientación sexual.

Una sociedad más igualitaria en el acceso a los servicios de salud y educación en cercanías con los barrios de residencia. Una sociedad más igualitaria que facilite horarios especiales a las mujeres y que garantice su igualdad salarial. La igualdad de derechos y la justicia social no pueden ser palabras al viento. Tienen que ser realidad.

Propongo una Bogotá que destierre de una vez por todas la miseria, pues a pesar de los esfuerzos, la pobreza mas extrema ha reincidido afectando a los más vulnerables: los jóvenes. Una sociedad más igualitaria exige que cada día haya mas y mejores empleos. Y los empleos en Bogotá los generan decenas de miles de empresas grandes, medianas y pequeñas. Empresas que generan más empleos que en ninguna otra parte del país y que pagan impuestos a la nación y a Bogotá mas que en ninguna otra parte de Colombia.

Por eso necesitamos en Bogotá más y más empresas que generen mas muchos mas empleos formales, pues un empleo con seguridad social es un camino a una sociedad más igualitaria.

Construir esa Bogotá, es mi propósito; Una ciudad para sacar adelante nuestros proyectos

Una Bogotá organizada es fundamental para la calidad de vida. Debemos hacer de nuestra ciudad el lugar ideal para cumplir nuestros sueños. Por eso, uno de los primeros deberes es garantizar a los bogotanos y bogotanas, seguridad.

Nadie quiere vivir en una ciudad en la que se siente amenazado. Nadie quiere para sus hijos o hijas un sitio en el cual puedan ser vulnerados en sus derechos, asaltados, violentados, despojados de sus pertenencias e incluso asesinados por cualquier cosa. Por celos, porque es hincha de un equipo de fútbol distinto al del agresor, por una bala pérdida disparada por alguien que celebra la llegada de un nuevo año, porque un conductor decidió manejar embriagado, porque un drogadicto quería dinero para satisfacer su dependencia, por diferencias políticas, por una deuda que no pudo cancelar a tiempo, por falta de acción estatal para evitar los negocios ilegales o simplemente porque el victimario quería apropiarse de lo que no era suyo.

Para brindar seguridad a los habitantes de la ciudad tenemos que hacer del orden, la prioridad.

Tenemos que actuar con firmeza, con toda decisión, pero también, tenemos que tener la serenidad para trabajar en armonía y en colaboración con la policía, la fiscalía y la administración de justicia.

Gerencia es la clave.

Hoy los homicidios en Bogotá siguen ocurriendo en los mismos lugares que hace dieciocho años. Por eso vamos a fortalecer los cuadrantes de la policía pero unidos a gestión de espacio publico, de recreación y de servicios de la alcaldía.

Medir, exigir y apoyar son la claves para una mejor seguridad. El entorno de los colegios no puede seguir siendo lugar de venta de drogas, las ollas, que todo el mundo conoce en los barrios no seguirán siendo una burla a la autoridad.

El sistema de denuncias se hará más fácil, por medio de internet o teléfono; conformaremos un banco de datos de rostros para con base en la tecnología lograr el reconocimiento facial; crearemos grupos élites de inteligencia, seguridad en el transporte público, violencia sexual y micro tráfico; fortaleceremos el Número de Emergencia, el 123, y mayor seguridad en puentes peatonales y calles. Los parques serán espacios para niños y adultos mayores y no lugares de consumo de droga.

La seguridad es la columna vertebral de una ciudad moderna, competitiva y pujante.

Esta estrategia se verá complementada con la creación de una Guardia Urbana que con cinco ml hombres y mujeres profesionales, escogidos por concurso, atenderán las contravenciones contempladas en el Código de Policía.

A mí como a ustedes, también me han despertado vecinos ruidosos; me molesta ver la basura en las calles, un carro parqueado en el andén, que no recojan los desechos de animales de compañía, ver los postes y las paredes públicas llenas de afiches comerciales; a mí como a ustedes, también me molesta, me incomoda, me angustia el daño que le hacen al ambiente los buses chimenea. A mí como a ustedes me indigna el maltrato a los animales y que no pase nada.

La Guardia Urbana que propongo garantizará que quien incumpla una norma sea sancionado. La Guardia Urbana de Bogotá es una semilla que estamos sembrando para que los bogotanos vivamos en una ciudad tranquila, segura y ordenada.

Uno de los ejes de mi administración será hacer de Bogotá una ciudad organizada.

No es posible que ocho millones de personas vivan en un espacio limitado si la ciudad no está organizada. Sólo una ciudad organizada es capaz de resolver los trancones, de facilitar la circulación de todos, bajo todas las formas de transporte: metro, Transmilenio, taxis, motos, bicicletas, peatones y carros particulares. Una Bogotá organizada ofrece un sistema de transporte completo, con horarios que se cumplen, con baños y ciclo parqueaderos.

Una Bogotá organizada va a permitir el aporte y la inversión del sector privado para construir infraestructura, vivienda, para ofrecer alternativas de empleo y educación. Estoy convencido de que las alianzas público privadas son la solución

a muchos de nuestros problemas de infraestructura. Como Alcalde voy a crear un ente encargado exclusivamente de diseñar, establecer y ejecutar estas alianzas.

Una Bogotá organizada va a garantizar vivienda digna para los más pobres, preservar el medio ambiente, mejorar la calidad del aire, promover la inversión y el desarrollo.

Esa ciudad es la ciudad que nos merecemos.

Un gobierno del lado de la gente

Mi responsabilidad como Alcalde es liderar esta transformación con un Gobierno que esté del lado de la gente.

No es posible avanzar en estos propósitos sin un Alcalde que ejerza su autoridad, coordine con las diferentes instituciones y se comprometa a escuchar, a oír las propuestas y las críticas de la gente.

No es posible avanzar si el gobierno de la ciudad solo atiende de 8 a 5, si el Transmilenio cierra a las once, si solo hay dos comisarias nocturnas, si la atención a los usuarios de salud termina a las siete de la noche. Bogotá tendrá Gobierno las 24 horas, los 7 días de la semana.

No es posible avanzar con servidores públicos sin contrato de trabajo ni estabilidad. Los servidores públicos deben asumir sus funciones como un servicio, no como un privilegio o como un castigo.

No es posible avanzar si las grandes decisiones se toman con base en opiniones y pareceres y no sobre datos ciertos. Necesitamos un gobierno que de el salto a la era digital.

No es posible avanzar sin una administración distrital que sea capaz de recuperar la confianza y el optimismo.

No es posible avanzar sin una acción de Gobierno que sea eficaz, produzca resultados, garantice el goce efectivo de los derechos de las personas y que asegure que el dinero público se invierta bien. Un gobierno de la ciudad, una Alcaldía que garantice que la plata se va a cuidar, que las obras se van a hacer, que las oportunidades van a ser reales.

Como Alcalde voy a liderar un gobierno que con firmeza y serenidad ofrezca un entorno adecuado para los ocho millones de bogotanos.

La firmeza necesaria para hacer las cosas, para ejercer la autoridad allí donde más se requiere, para tomar las decisiones que los bogotanos están esperando.

La serenidad para tomar decisiones que benefician a todos, para entender que la ciudad no se puede gobernar a bandazos, ni a punta de peleas o descalificaciones.

A lo largo de mi vida pública he demostrado tener la firmeza y serenidad que se requieren para tomar decisiones difíciles y para hacerlas cumplir.

Como negociador de paz, hace ya 25 años, necesité de firmeza y serenidad para lograr el único acuerdo de paz exitoso en nuestra historia –hasta ahora-.

Como primer ministro de defensa civil en décadas, asumí la tarea de confrontar de lleno el terrorismo del narcotráfico y la violencia, sin caer en las soluciones fáciles y de corto plazo.

Como ministro de trabajo, lideré la creación del servicio público de empleo que día a día permite a millones de colombianos acceder a un empleo digno y de calidad.

En todos estos años ha habido una constante: las propuestas que he hecho, los compromisos que he adquirido ante los ciudadanos, los he cumplido.

Por eso, sé que honraré este acuerdo que hoy pongo a consideración de los bogotanos: Un acuerdo para sacar adelante a Bogotá.

Mi administración va a ser una correa de transmisión que promoverá que la sociedad, la ciudad y el gobierno estén acompasados en un círculo virtuoso.

Llegó la hora de superar las diferencias, de lograr un acuerdo alrededor de propósitos básicos.

Propósitos que son éticamente obligatorios en una sociedad democrática.

En estos meses, al recorrer la ciudad y hablar con los bogotanos y bogotanas, me he venido comprometiendo con la comunidad en pactos concretos con organizaciones representativas de trabajadores sindicalizados, de trabajadores de contratos de prestación de servicios, de pensionados, de adultos mayores, de personas con discapacidad, de animalistas, de población LGBTI, de mujeres, de jóvenes, de madres comunitarias, madres FAMI de deportistas, de tenderos y de otros muchos acuerdos que seguiremos realizando día a día durante estos meses de campaña.

La campaña será un ejercicio cotidiano de compromisos y acuerdos de doble vía para representar a esta gran ciudad que nadie por si sólo es capaz de representar.

El objetivo es claro y no da tiempo de espera: mejorar la calidad de vida para todos los bogotanos con una ciudad más igualitaria, un gobierno del lado de la gente y un entorno ideal para sacar adelante nuestros proyectos.

Este es el acuerdo que espero refrendemos con más de un millón de votos el próximo 25 de octubre. Un acuerdo que nos servirá de carta de navegación, desde el gobierno de la ciudad, en los próximos cuatro años. Un acuerdo que con firmeza y serenidad haré cumplir desde el próximo 1 de enero.

Muchas gracias.

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